Transportín para gatos cuando hay que hacer mudanzas

Mudanza con gatos: ¡organízate bien!

Los gatos no son conocidos precisamente por su buena afinidad por el cambio. La mayoría de los gatos son criaturas altamente territoriales que prefieren pasar sus días en un entorno familiar y son resistentes a las nuevas rutinas. Al igual que otros animales de compañía, como los conejos, buena parte de su confianza y tranquilidad se basa en el perfecto conocimiento de su entorno. Ellos saben y controlan cada día dónde está cada cosa en el hogar. Pero desafortunadamente para nuestros amigos felinos, ocasionalmente tenemos que cambiar de casa, y eso significa que ellos también tienen que irse de mudanza, lo que implica un desajuste importante en esta pauta de seguridad para ellos. Te te encuentras en esta situación, y quieres algunos consejos para hacer una mudanza con gatos… ¡has encontrado el post que buscabas!

Cómo hacer una mudanza con gatos

La clave para hacer una mudanza con un gato está en minimizar lo más posible su estrés ante este proceso. La forma en que un gato reacciona a este tipo de cambio tiene mucho que ver con su temperamento individual, pero como parte de su familia humana, es nuestra responsabilidad mitigar la ansiedad de la situación tanto como sea posible. Al dedicar el tiempo y el esfuerzo para reducir el estrés de nuestro gato mientras se realiza la mudanza, podemos ayudar a facilitar la transición y disminuir la probabilidad de que nuestro compañero felino desarrolle comportamientos basados ​​en el miedo o la ansiedad en su nuevo hogar.

Consejos para hacer una mudanza con nuestro gato

Trasladar a un gato a una nueva casa implica tres aspectos básicos: los preparativos previos a la mudanza, la mudanza en sí misma y la instalación en el nuevo hogar.

Preparación

Vamos a darle tiempo a nuestro gato para acostumbrarse a su transportín. Podemos dejarlo sentado con la puerta abierta y una cómoda cama adentro. Ocasionalmente, dejamos un par de golosinas para gatos para que pueda encontrarlas por su cuenta. Comenzamos así, poco a poco, a alimentar a nuestro gato en el transportador. Si nuestro gato es reacio a ingresar al transportín para comer, podemos simplemente empezar colocando su plato al lado. Después de unos días, colocamos el plato dentro del transportador, justo cerca de la abertura. Luego, durante una o dos semanas, movemos gradualmente el plato hacia la parte posterior del transportín para que nuestro gato tenga que avanzar un poco más cada día. Finalmente, colocamos el plato en la parte posterior para que tenga que ir hasta el final para comer.

Es buena idea dejar colocadas en la casa las cajas de mudanza una o dos semanas antes de que necesitemos comenzar a empaquetar todo para que nuestro gato tenga tiempo de acostumbrarse a su presencia. Si se muestra nervioso mientras estamos realizando el embalaje, probablemente estará más feliz encerrado en una habitación tranquila, lejos de la actividad y el ruido. También es una buena idea confinar a nuestro gato el día antes de iniciar el embalaje, si creemos que podría tratar de esconderse en una de las cajas.

Debemos intentar mantener la rutina diaria de nuestro colega felino lo más estable posible. Cumplir con su horario regular de alimentación, juego y atención. Un alimentador con un temporizador puede ser útil para asegurarse de que coma a la misma hora todos los días.
Si es un gato muy nervioso, o se estresa fácilmente, podemos hablar con su veterinario sobre el uso de medicamentos contra la ansiedad para facilitarle el proceso de mudanza.

consejos para hacer una mudanza con gatos

La mudanza

Para evitar que nuestro gato salga corriendo por la puerta mientras entran y salen los profesionales de la mudanza, es buena idea que permanezca en un baño con comida, agua, una cama y una caja de arena. Colocamos un cartelito en la puerta pidiéndoles a los operarios que mantengan la puerta cerrada y evitamos ese problema importante.

Alimentamos a nuestro gato con un desayuno muy pequeño el día de la mudanza para reducir el posible malestar estomacal.

Mientras se encuentre en tránsito, tenemos que resistir el impulso de abrir el transportín de para calmarlo. Un gato asustado puede intentar escapar. Solo debemos abrirlo en un área segura y cuando sea absolutamente necesario.

No olvidemos llevar un rollo de cinta de embalaje en caso de que el transportín necesite un refuerzo o reparaciones de emergencia en el camino.

Estableciéndose en la nueva casa

Llevamos inmediatamente a nuestro gato a una habitación que permanecerá relativamente tranquila. Antes de abrir el transportín, instalamos los platos de comida y agua, la caja de arena y la cama. Colocamos algunas de sus golosinas favoritas alrededor de la habitación para alentarlo a explorar.

Es buena idea mantener a nuestro gato en esta habitación de «hogar» durante sus primeros días en la nueva casa. Esto le permitirá acostumbrarse gradualmente a las vistas, sonidos y olores de su nuevo hogar sin sentirse abrumado. También esto le facilitará encontrar su caja de arena, comida y agua.

Debemos pasar tiempo con nuestro colega en la habitación de su hogar, al principio haciendo actividades discretas como leer o ver televisión. Cuando comience a explorar, le ofrecemos atención, golosinas y tiempo de juego.

Cuando termine el desempaque, podemos darle a nuestro gato acceso gradualmente al resto de la casa, una habitación a la vez. Si no es posible cerrar las puertas para limitar su acceso, supervisamos de cerca sus sesiones de exploración.

De este modo facilitaremos su acomodación en su nuevo hogar.